Roma también sufre la ola de calor que afecta a media Europa y por ello ha adoptado una medida poco habitual. La Ciudad Eterna regala botellines de agua a los turistas que visitan las principales atracciones turísticas de la urbe. Con una temperatura que supera los 37 grados, el riesgo de sufrir algún golpe de calor es muy alto y Roma no quiere que los turistas que recorren sus calles puedan deshidratarse.

 

Leave a Comment!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

once + 1 =