El precio de los combustible hace cinco años representaba el 12% del total de los costos operativos de las aerolíneas a la hora de determinar el precio final del ticket, según señalan los especialistas. Hoy representa el 30% del precio final del ticket. “La gente ya se acostumbró a que todo suba”, afirman desde las agencias.
En un año, los pasajes de avión aumentaron en el país un 36%, de acuerdo a las cifras que manejan en la Uncuyo. La principal causa fue la suba del precio del petróleo que empuja el valor de los combustibles.
“La gente ya se acostumbró a que todo suba”, dice Marina, gerenta de Turismo Emisivo de la agencia Aymará, cuando se le preguntó cómo había sido la reacción del público ante los últimos aumentos en los precios de los viajes aéreos. “No ha habido casi diferencias en la venta de este tipo de pasajes en relación con los últimos meses”, agregó.
Lo cierto es que, a pesar de que prácticamente no influya en el mercado, la suba de los tickets de avión debido al incremento del valor del combustible es un hecho ya común en el último tiempo en el país y el mundo.
El costo del combustible hace 5 años representaba el 12% del total de los costos operativos de las aerolíneas a la hora de determinar el precio final del ticket, según señalan los especialistas. Hoy representa el 30%. Por eso, el incremento del valor de los pasajes ha sido considerable.
Pero hay más malas noticias. De acuerdo a lo que señaló Alejandro Romano, gerente de la agencia de turismo Romano, se espera que vuelvan a haber 2 o 3 subas más en lo que resta del año.
Consultada sobre este asunto, Lía Lamamy, directora de las Carreras de Turismo y Hotelería de la UTN, nos cuenta cómo afecta al turismo este problema: “El aumento de combustible ha impactado considerablemente y es el turismo interno el primero que sufre esta crisis. Como contrapartida las líneas aéreas generan estrategias con posibilidades de compra con descuentos y promociones permanentes. Claro que todo esto significa tener la posibilidad de elegir cuando viajar, y no siempre eso resulta. Las empresas también cambian su comportamiento y disminuyen el numero de viajeros o realizan viajes por el día de manera que los costos no se incrementen”.
Entonces, y si el tema está en los precios de los combustibles, ¿cuál es la diferencia con los pasajes de micro? Andrés Koleda, profesor de Economía de los Servicios Públicos de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCuyo, nos explica la situación: “Aunque las Secretarías de Transporte Automotor y de Transporte Aerocomercial dependen de la misma sección (Secretaría de Transporte, perteneciente al Ministerio de Planificación Federal), las políticas de precios y tarifas son distintas y el impacto en el costo final difiere por los impuestos y tarifas que se aplican ”.
Un ejecutivo de una empresa de transporte automotor de larga distancia señala que, según parámetros internacionales, la tarifa de avión debería ser entre 2 y 3 veces mayor que la de un servicio ejecutivo de ómnibus. Pero hoy la diferencia es mínima, ya que las aerolíneas reciben un subsidio del 45% del valor del pasaje, y las empresas de ómnibus, de sólo el 8%.
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